Mi mini chiquivieja

La primera vez que fui a Zara Kids, casi me desmayo. Los maniquís de peques estaban vestidos con ropa que quería ¡para míiii! Demasiado linda, demasiado cool, unas tenidas recontra tiernas, prácticas, libres. Me encantó. Husmeé todo pero solo pude comprar lo que mi conciencia me dictaba: unos hermosos botines talla 19 para el invierno 2014 de mi Cris (no sé si les pasa, pero desde que soy mamá no me interesa comprarme ropa… ¡todo lo quiero para la peque!).

Cada fin de semana, me esmero en vestirla lindo. Es mi momento con ella, es cuando puedo vestir a mi muñeca viviente. Y me fluyen las ideas. Y mi tendencia, que sé reforzó con aquel shock emocional en Zara, es vestirla como una mini mujercita. Me encanta verla con su jean, correa, alpargatas, cola de caballo de 2 cm de largo (en realidad son como 10 cm pero como es súper rizada, se le encoge todita, jaja). Alguna vez conocí una marca que hacía blusas para mamá – hija, hermosas pero caras. Por eso, me basta con convertirla en mi alter ego de la moda, en cómo me gustaría vestirme yo, que disfruto más ver en ella.

El domingo último apliqué pañuelo carambolita de Carambola (choreado de la abu), gancho 3 en 1 en forma de flor andaluz-colombiano de Little Princess, y las mencionadas botitas. ¡¡¡Me quedó de rechupete!!!! Una hipster en potencia…

Cristina con botas de Zara Kids, pañuelo de Carambola y gancho de Little Princess

Cristina con botas de Zara Kids, pañuelo de Carambola y gancho de Little Princess

 

 

Los pañuelos son mi pasión así que… ella también tiene el suyo. Obvio, de Carambola.

pañuelo de Carambola para bebé

El pañuelo de Carambola le hace la tenida espectacular, je.

 

En invierno, el protagonista fue su abrigo de tía marca Baboo. Claro, en un tono celeste tierno.

Súper abrigo de Baboo

Súper abrigo de Baboo

Para dormir, la convertí en Annie. Hasta los rulos tenía, jeje… el camisón de Bleu Ciel fue demasiado.

Camisón de dormir de Bleu Ciel, ¡tan lindo que lo usaría para la calle!

Camisón de dormir de Bleu Ciel, ¡tan lindo que lo usaría para la calle!

Un look urbano de invierno no podía faltar… nuevamente, gracias a Baboo, lo conseguí.

Bufanda practiquísima de Baboo

Bufanda practiquísima de Baboo

La última adquisición es un enterizo que seguro ha aparecido en algún catálogo de verano 2015… pero yo lo encontré en talla 2 años, gracias a Pixie, jiji…

El que compré fue el de la izquierda :)

El que compré fue el de la izquierda 🙂

 

No vayan a pensar que me tiro la plata del mes en ropa para mi hija, noo… familia ajustada somos :s . Pero siempre hay un guardadito con el cual, teniendo básicos, se puede jugar y hacer mil combinaciones y cositas.

De hecho, es también muy lindo ser tradicional: vestiditos de princesas y monadas bellas por el estilo. También, gracias a muchas herencias, tenemos alguito 🙂 . Pero yo prefiero, la verdad, dejar volar mi creatividad y hacer de mi Cris una mini chiquivieja, je.

De blogueras, tutús y mamás felices

Mi marido resopla cuando lleno la agenda de los fines de semana. Sueña con quedarse los dos días tirado boca arriba sobre el piso de juegos de Cristina, con ella revoloteando alrededor y yo, mirando la tele. O sea, sueña con no hacer nada y la cosa queda ahí, porque tempus breve est y hay que ganarse el Cielo y el pan.

Sàbado 18 de octubre, súper planificado para la fiesta que el grupo Mamás Blogueras Peruanas, al que tengo el orgullo de pertenecer, había organizado para conocernos y que nuestras familias disfruten una fabulosa tarde. La cita fue en Small Place, de Santa Cruz. Primera vez (y no será la última) que iba, es un sitio small, efectivamente, pero tiene todo para que los peques se diviertan. Mostro, me gustó. Realmente, fue una gran idea de las organizadoras, porque pudimos conocernos cara a cara al fin -al menos yo, que me he vuelto medio desastre para los eventos- y comprometernos a juntar esfuerzos para dejar huella en la sociedad. Guau, qué solemne soné… eso es lo que hace estar #UnidasdeCorazón.

Captura de pantalla 2014-10-19 a la(s) 23.48.28

Se podía ir a la fiesta con los niños disfrazados. Siempre odié Halloween, para mí 31 de octubre es el Día de la Canción Criolla y punto, pero la verdad es que es deli ver a Cristina disfrazada. El año pasado, cuando tenía 6 meses, mi hermana -su productora- le consiguió un traje de flor. ¡Qué linda se veía mi chola! Esta vez, recurrí nuevamente a la manager. Nada de princesas ni vainas, algo original. Como mi chanchis ahora anda con Pica Pica por anglas y por mangas, quisimos vestirla de Belén Pelo de Oro. Mucha, plata, sister, otra cosa. Google corazón. Click, click, Gallina Pintadita, la primera super star de su vida. Un body estampado, un tutú con pintas, un súper gancho… ¡listo!

Para mi buenísima suerte, el sábado anterior a la cita con mis correligionarias blogueras, mis entrañables amígas emprendedoras me habían invitado al coctel de presentación del primer pop up store del Perú, abierto por ellas, claro -son unas tigresas esas chicas, y tienen un corazón tan grande que me instalaría allí todos los sábados-: El Oasis de Nómada. Como es una tienda multimarca de la que les contaré pronto, conocí a nuevas panas de esas que te enganchan para siempre: las venezolanas Amelie y Yarnil de Little Princess.

Captura de pantalla 2014-10-20 a la(s) 00.07.59

Su marca es de accesorios para niñas, pero créanme que pasé media hora divertidísima con ellas probándome cositas (como la vincha de dos flores de la foto) y por supuesto, mirando ganchos para Cris. A propósito de eso, les conté del disfraz que quería hacerle a mi gordis y me dijeron que ellas ¡hacían tutús y ganchos personalizados! Lo máximo, gol de penal en el último minuto, teniendo en cuenta que mis días últimamente duran 30 segundos y con las justas podría ver lo del body.

El alter ego de la Gallina Pintadita quedó así:

Captura de pantalla 2014-10-19 a la(s) 23.58.00

Qué delicia verla andar con su tutú paradito, que no se quitó en toda la tarde y que volvió a usar hoy en la mañana. Mi hija de año y medio no podía más con nueva faceta. Y yo, no podía dejar de contarles lo feliz que me siento de ser mamá.